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lunes

La angustia

El hombre, digamos así, medieval vivía afirmado sobre un determinado sistema de seguridades. Este sistema estaba, constituido por una visión sobre el hombre y su destino y, en general, por una concreta cosmovision, todo ello basado en la fe cristiana.
A partir del Renacimiento, el esquema de ideas se fue desmoronando lentamente, y, por ende , las escalas de valores y el sistema de seguridades; y mientras se consumaba este derrumbe, el espectro de la angustia fue, paralela y simultaneamente, poblando las estrañas de la humanidad.
¿Es que en épocas anteriores no existía la angustia?. Probablemente no en la proporción de los tiempos modernos. Podemos afirmar que el subproducto mas característico de la modernidad es la angustia.

Frecuentemente se confunde la angustia con otros sentimientos similares, como congoja, aflicción, tedio...
Incluso, aunque clínicamente sean perturbaciones estrictamente diferenciadas, no rara vez se entrañan y se implican la depresión y la angustia; y desde luego, la obsesión y la angustia se comportan, alternativamente, como madre e hija.
Es conveniente subrayar la diferencia que existe entre inquietud, ansiedad y angustia. En la inquietud predomina la sensacion física, sin que, no obstante, se produce ahogos u opresión. Además, la inquietud es tan solo una sensacion, sin llegar a ser un sentimiento; no llega , pues, a alterar el sistema afectivo.
Sin embargo, lo que importa, en el terreno de las distinciones, es diferenciar netamente la ansiedad de la angustia.
En la angustia, la sensacion de opresión repercute especialmente en la región epigastrica, con dificultades de respiracion, y todo envuelto en un halo de tristeza.
En la ansiedad, en cambio, el malestar se circunscribe al plano torácico.
Esto es: en la angustia hay una reaccion fisica que se exterioriza como una sensacion de apretura, ahogo y encogimiento. Es una sensacion profunda que afecta directamente a la zona visceral, pero también se localiza en el plexo solar,en la zona precordial y en la garganta, y siempre con carácter de opresión y apertura.
En cambio, la ansiedad es una perturbacion mas bien psíquica,se experimenta como una impresión de inseguridad y es mas bien de carácter cerebral que somático.
La angustia, por lo dicho, tiene un efecto mas sobrecogedor y paralizante. En la ansiedad en cambio, se produce un efecto de sobresalto, con tendencia a la fuga.
Ante un peligro exterior, por ejemplo, en el caso de la angustia, el sobrecogimiento se apodera de la zona profunda de las vísceras, y quien lo experimenta queda acorralado, atrapado, inerte. Tratándose, en cambio, de ansiedad, el sobresalto impulsa al sujeto a buscar la solución.
En suma, la angustia es mas profunda, somática y visceral. La ansiedad, en cambio, es mas bien cerebral y psíquica.
En la mayoria de los casos casos coexisten simultaneamente la angustia y la ansiedad, y en una amalgama tan confusa que es difícil de distinguir las fronteras divisorias entre la una y la otra o cual de ella prevalece. Con frecuencia, sin embargo, existe la ansiedad sin angustia, y viceversa.
Pero hay personas que habitan en la región de la angustia sin que hayan tenido estímulos amenazantes ni causas inductoras. Es la angustia vital: nacieron así; están angustiados habitualmente y sin motivo alguno.

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